Entrevista y Reseña: Buscabulla en Puerto Rico.

Buscando una bulla ando yo. Que tenga sabor, que tenga mentol…: Una crónica de Buscabulla en el Anfiteatro Tito Puente.

Buscabulla. Foto por Carlos Dimas.

Comienza la marcha de tambores afinados. El rugir de la audiencia va aumentando mientras cada miembro de la Banda Colegial de Mayagüez ronda la tarima en fila con su pulsar percusivo. Uno a uno, comienza a entrar la eminencia musical que es Buscabulla: Joel Mateo en la batería, JD Matías en la percusión, Luis “Bairoa” Valentín en la guitarra y teclados, Luis Alfredo del Valle en el bajo y teclados y Raquel Berríos en la voz principal y samples.


Junto a la Banda Colegial de Mayagüez abrieron el espectáculo con una versión extendida de "Vámono". Muchas canciones serán extendidas esta noche. El tema sirve no solo de apertura para el excelente disco Regresa, también sirve como su tésis central y captura la añoranza por su isla del encanto que Raquel y Luifre sentían desde Nueva York.


Buscabulla. Foto por Carlos Dimas.

“Teníamos bien claro que queríamos hacer un concierto importante para marcar Regresa porque el disco es una celebración de haber pasado muchos años viviendo afuera y poder volver. Siempre se debe celebrar cuando un puertorriqueño puede volver a la isla a vivir porque es un reto cabrón y no es fácil.”, comentaba Raquel.


Relatando sobre la concepción de Regresa, Raquel cuenta: “Luifre y yo siempre quisimos hacer un disco, pero nuestra vida en Nueva York era bien ajetreada. Trabajábamos, teníamos a nuestra bebé y no nos daba el tiempo de pausar y grabar un disco. Tirábamos EPs porque había que sacar música nueva y solo nos daba el tiempo para eso. Era una vida difícil, pero cuando nos fue bien con EP II, logramos firmar con la disquera Ribbon y el punto siempre fue grabar un disco y tener un cuerpo de trabajo completo."


Continúa diciendo, "Yo personalmente sentía que teníamos que decirle al mundo quienes éramos. Con sencillos y EPs no tienes un cuadro completo de quién es el artista y cuales son sus sensibilidades, anhelos y valores. Sentía que un disco iba a dar esa información de quién es Buscabulla. El hecho de volver a Puerto Rico le dio peso a esa narrativa y el disco es como ver una película o leer un libro.”


Buscabulla. Foto por Carlos Dimas.

"Inclusive, cuando sacamos el disco, gente se enfogonaba diciendo que eso de volver a la isla no era tan fácil y que estabamos haciéndolos sentirse mal y ese no era el punto. El punto era inspirar a que no se olvidaran de la isla porque está cambiando y se la están vendiendo a extranjeros. Es un llamado a que la gente venga y reconozca que Puerto Rico está bien cabrón y darnos un aire medio “larger than life”. Los vestidos plateados y la banda de marcha todo eso bien deluxe y es como que jocoso. La idea era enaltecer esa celebración y vestirse de gala.” Abordando más añade, “Considerando que el concierto pone fin a “la era de Regresa”, es más que apropiado abrirlo con esa canción ya que también fue el sencillo introductorio en 2019." La metamorfosis se está completando..


"La Fiebre" le siguió en el set, una breve oda al dominio mundial de un tal Benito Martinez, quien ellos catalogan como “el nuevo campeón”. A todas estas, la posibilidad de su presencia en el concierto seguían siendo meros presentimientos y supersticiones. Obvio, ya sabemos que Buscabulla no se recostarían del conejo para proveer mazacote suplementario.


Después de “La Fiebre”, destrozaron la tarima con el groove inmenso de “El Aprieto”, la canción favorita de Luifre para tocar en vivo. “Yo me pompeo bien cabrón con [El Aprieto]”, dice Luifre, “Es una de las menos conocidas, pero es bien retante de tocar en vivo con toda la programación y el sampleo. No sabía si iba a funcionar, pero sentía que tenía un potencial energético bien pesado. Me tiré un keyboard solo y es bien divertido. Es de mis favoritas en vivo y Raquel la canta bien cabrón. Siento que somos una banda de verdad cuando la tocamos. Yo trabajo bien duro, pero trabajo con familia y gente que amo y no sería lo mismo sin ellos.”


Buscabulla + Vento Alejandro. Foto por Carlos Dimas.

Presentaron a Vento Alejandro en la guitarra como el primer invitado de la noche para “NTE”, otro de los sencillos del álbum y uno de los más rompe discoteca. La tactilidad de la percusión tocando un “tuqui tuqui” tan netamente boricua es perfecto. El bajo va rebotando como bola por la cancha y el resto de la banda siendo el equipo que se le va detrás para ganar el juego. Es un motor, un propulsor. Otro elemento netamente boricua, es como Raquel en el coro puede convertir el rechazo al macharrán en algo que es coqueto y juguetón. Pero no te equivoques ni confundas esa convicción tipo “no te atrevas a joder conmigo” que carga la mujer puertorriqueña.


“Sono” la dedicaron a los fieles que llevan desde 2014. Es el tema que inauguró toda esta aventura. La chispa inicial. El Big Bang. Como en muchas otras ocasiones durante el transcurso del concierto, el grupo extendió el outro de la canción y lo sazonaron con toneladas de pesadera rockera. Lo tomé como señal de que, pese a las dificultades del día, se lo estaban gozando al máximo.


Raquel me contó: “Siempre hay un placer de tocar. Es raro porque, lo estás dando todo, pero a la vez al fondo de tu cabeza estás como que: “Esto no está exactamente como yo quisiera.” Pero igual, tuve instantes donde me lo disfrutaba y trataba de estar presente y retratarlo todo con mi mente. Se sentía como algo tan especial y que iba a acabar tan rápido. Hay que tratar de dar lo mejor que puedes y no dejar que las cosas que no salieron como querías te distraigan del momento y gozar y darte ese placer.”


Buscabulla + Mario Castro. Foto por Carlos Dimas.

Para mí, en mi discoteca cerebral, siempre pensé que el “hit” indiscutible de Regresa es el dembow cyber psicodélico de “Ta Que Tiembla”. Esto lo confirmo con el hecho que fue la primera canción que la audiencia cantó (y seguramente perreó) en masa. Junto a Raquel, los Sorely dancers elevaron los índices de bailoteo con una coreografía extendida durante un breakdown instrumental en el tema. La bulla del público abundaba con cada meneo de cadera. Después con “Manda Fuego”, la banda introdujo al saxofón sexótico de Mario Castro para aportar al calentón apocalíptico de la canción.


También estuvo presente para el magno “Club Tú y Yo”, uno de los momentos cumbres del concierto. Aunque el tema tenga un aura ochentoso que suena como Kenny G en un estado extremadamente cachondo, no quiero menospreciar la inmensa ternura y cariño del cual nace el tema. Raquel introdujo la canción como su favorita del disco y una que la hizo llorar cuando Luifre se la cantó por primera vez. El más cínicamente frío y desenamorado tendría que recobrar al menos un poco de fe tras presenciarlos tocar la canción sin romper contacto visual e ignorando por ese instante a la muchedumbre presente. Fue algo verdaderamente conmovedor.


“Mío”, al son de hoy, carga con una relevancia tan abrumadora que uno siente que se pudo haber escrito ayer. Como chisteamos durante nuestra entrevista, es demasiado a menudo que oyentes de Buscabulla generalicen su contenido lirical como meras odas al sexo y/o al romance. “Mío” tiende a sufrir de este malentendido y Raquel aclaró durante el concierto que trataba sobre extranjeros posesivos con complejos imperialistas. Lo digo así por eso de no remitirme a groserías coloquiales. Entre medio del mambo y la sabrosura de su cha-cha-cha, hay una advertencia. Hay un llamado a que se proceda con cautela, más cuando se trata de algo que no te pertenece. Tú no sabe lo que viene por ahí…


En algún momento durante el principio del show, me encontraba detrás de la tarima cerca a una de las carpas del equipo de sonido. Mientras el público está hipnotizado por el remolino de campanas, timbales y los efectos psicodélicos de Bairoa y su guitarra, Imperia y dos ujieres montan una cortina detrás de la banda para que Raquel haga su cambio de vestuario. Al acabar la canción, revela su transformación de ese gran brillo metálico sci-fi del traje con el que empezó, a un vestuario de dos piezas tipo Madonna cubierto de perlas. Todo esto acentuado por su gran peinado “beehive” a la Priscilla Presley.


Buscabulla + Chago Menas. Foto por Carlos Dimas.

“Temporal” continúa en el set, uno de los temas más atmosféricos y plácidos de su EP debut. La naturaleza familiar del evento fue ejemplificada por Charly (hija de Raquel y Luifre) bailando junto al saoco de sus padres. “Frío” incluyó la participación de Xavier Rodriguez (aka Chango Menas) en voces y guitarras, lo cual fue muy refrescante tras su ausencia de El Concertazo de Alegría Rampante. ¿Les mencioné que lean esas reseñas? (pulsando aquí) Chango, con una Danelectro amarilla hermosa, dio el grado por Helado Negro quien fue el bachatero original de la cancion en EP II.


Otra dedicación para la fanaticada fiel vino cuando el grupo tocó su versión sensualmente vaporwave del icónico tema “Tú Loco Loco y Yo Tranquilo” de Roberto Roena y su Apollo Sound. Fue una sorpresa muy bienvenida de sus años de SoundCloud y muy apropiado considerando que nos encontrábamos a meros pasos del Estadio Hiram Bithorn, donde cada año se celebra El Día Nacional de la Salsa. “Perdón” sigue la corriente de canciones con letras comúnmente mal interpretadas y fue dedicada a Charly, ya que trata sobre esos momentos donde padres tienen que darle a sus hijos lecciones sobre empatía, compasión y admisión de culpa.


Si le preguntas a cualquier músico boricua presente en el concierto de Buscabulla, estarían unánimemente de acuerdo que el verdadero pico de la presentación fue el dueto entre Raquel y Tanicha López durante el temazo “Nydia”. Con cada improvisación vocal de Tanicha, el público se volvía absolutamente demente porque reafirmaban lo adorable y talentosa que es.


Buscabulla + Tanicha. Foto por Carlos Dimas.

Hablando sobre el junte con Tanicha, Raquel dijo: “[Nydia] fue un reto cantarla con Tanicha. Me tiré super al medio porque ella es una cantante de cuatro pares. Ella es una bestia y una cantante hecha y derecha. Yo siento que soy una artista que hace un poquito de todo, pero no siento que soy una cantante/intérprete.” Absolutamente me voló la cabeza y me cogió desprevenido escucharla decir eso.


Siguió: “Es una canción tan emotiva y personal sobre ponerse en duda y trascender y eso mismo fue lo que pasó al cantarla con Tanicha. Me gustó ese reto y Luifre me ayudó con el reto. Yo no la podía mirar a los ojos durante el ensayo. No sentía que estaba al nivel de esa mujer. Fui bien honesta con ella y conectamos y se creó un espacio de confianza.”


La unión de Raquel y Tanicha para esta canción no pudo haber sido más perfecta ya que el génesis del tema surge por el apoyo y mentoría que Raquel recibió de su ídola, Nydia Caro. La solidaridad con las artistas puertorriqueñas naturalmente se fortalece mediante esta colaboración en vivo. Acabaron los últimos estribillos de la canción arrodillándose una al frente de la otra y agarradas de mano. “Eres una fucking superestrella. Me voy a quitar.”, dice Raquel. “Jamás, cuchi baby.”, le responde Tanicha.


De ahí pasamos a “Caer”, realmente la razón por la cual estás leyendo esta reseña ahora mismo. Mi introducción y la de muchos más a la magia de Buscabulla. El primer corte de EP I. Una canción que sintetiza perfectamente los elementos que componen su música: los samples contagiosos, la chispa de los ritmos caribeños, los grooves etéreos y la personalidad inigualable de Raquel. El estatus clásico de “Caer” solo puede ser eclipsado por el tema que le siguió: “Métele”.


Confieso que durante esta canción mis prioridades periodísticas tomaron un rol secundario ya que me uní al público para el perreo colectivo y el canto esgalillau (cuando un boricua grita una canción con pasión desafinada). En un punto, Raquel hasta tiró un mini tributo a Ednita Nazario y su himno, “Quiero Que Me Hagas El Amor”. Nadie que presenció ese concierto necesita ser convencido de que ella se elevó a ese mismo estatus de diva boricua. Como si fuese poco, reviviendo sus escenas famosas del documental Mala Mala, Pipiotah se reventó bailando para el deleite de toda la audiencia. Su participación fue una de muchas cosas que reafirmó que el concierto no era solo una celebración de Regresa, si no un recorrido retrospectivo por toda la carrera de Buscabulla.


Aunque hubiese sido fácil terminar el concierto ahí mismo sin recibir quejas de nadie, era evidente que una última sorpresa estaba en reserva…y no me refiero al desborde de aguas de alcantarilla, cortesía del gobierno de Puerto Rico… al son de hoy y sin duda alguna, uno de los aplausos más ensordecedores que he escuchado en mi existencia fue el que soltó ese público cuando Bad Bunny salió para cantar “Andrea”.


Buscabulla + Bad Bunny. Foto por Carlos Dimas.

El fenómeno de esta canción no puede ser subestimado, con cada video de Buscabulla en YouTube estando repleto de agradecimientos a Benito por presentarles a la banda. Ya hay gente que se ha tatuado las letras del coro. Por lo menos tiene más gracia que tatuarse el corazoncito tristón de Un Verano Sin Tí. Irónicamente, las malas lenguas cuentan que él se encontraba nervioso al conocer y ensayar con el grupo por primera vez.


“Benito parece ser una persona igual de tímida que Luifre y yo. Yo diría hasta más tímido.”, cuenta Raquel sobre su primer encuentro en persona con Bad Bunny. Luifre añade: “Raquel lo tiró al medio y le preguntó durante el ensayo: “¿Tú te sabes la canción?” Es que Raquel es así.” Raquel rápido aclaró: “Oye, no se lo dije de forma mala. Le pregunté: “¿Tú no acabas de escribir esta canción hace como tres semanas? Me imagino que has estado bien ocupado. ¿Te acuerdas de toda la letra de la canción?” Luifre añade: “Y él dice: “No. Siempre me confundo en el segundo verso y canto “mi corazón necesita un cuero”. Todos nos morimos de la risa.


Raquel continúa: “Sí, él estaba nervioso. Pero también estaba nervioso cuando nos llamó para colaborar en su disco. Creo que eso es parte de cómo él es y probablemente lo que lo hace un buen artista.” Luifre está de acuerdo y añade: “Se ve que es un tipo genuino y sensible y no vino ahí a dar órdenes. Vino a escuchar lo que estábamos haciendo y dijo que sonaba cabrón y que vino para practicar y no confundirse. Super humilde y talentoso. Sinceramente le importa mucho las cosas culturales de su país.”



Obvio, nada de su nerviosismo quedó evidente durante el concierto donde se apareció dos segundos antes del primer acorde con su mejor disfraz de Axl Rose y desapareció dos segundos después sin rastro alguno. Pauta, brillo y flow. Se veía muy emocionado de estar ahí ya que, aparente y alegadamente, nunca había vivido la experiencia de un concierto en el Anfiteatro Tito Puente. Antes de irse le dio un abrazo a cada miembro de la banda y le imploró al público que apoyen la música local, lo cual es bien noble considerando que tiene todo el caché para mantenerse enajenado de lo que ocurre en la isla.


Raquel reitera: “Él le puso ese lazo bien bonito al final del concierto con sus palabras hermosas de que Puerto Rico está cabrón y que apoyen la música y las bandas de aquí. Lo triste es que tenga que venir él a decirlo y que la gente diga: “Ah sí. Es verdad.” Pero ese es su rol como líder y puso el lazo final a toda esa idea que es, al fin y al cabo, la intención del disco.” Hay gente que dice que la apariencia de Bad Bunny nunca pasó, que fue uno de sus múltiples clones o una proyección astral. Lo que sí se sabe es que, después de Un Verano Sin Tí y después de un concierto tan épico, nada regresará a la normalidad para Buscabulla.


Para despedirse y cerrar este magno concierto con broche de platino futurístico, Buscabulla declaró su amor por la música boricua una vez más con “Tártaro”, su himno a la deidad de la salsa bellacrónica Frankie Ruiz. Ya después de cierto punto, tuve que asumir que sería la canción de cierre porque hubiese sido criminal no haberla tocado. De hecho, con un total de 18 canciones, fueron pocas las que quedaron fuera y sería muy ingrato de nuestra parte quejarnos. Honrando las raíces del tema, acabaron con un jammeo salsero extendido donde los hijos de la banda subieron al escenario a correr, jugar y bailar. Charly particularmente comandó la tarima con toda la convicción que solo alguien de esa edad puede cargar y procedió a tirarle besos a la audiencia y darles las gracias por venir. “Una fucking superestrella”, para reciclar las palabras de su madre.



Buscabulla. Foto por Carlos Dimas.

Luifre comentó: “Queríamos hacer más como un evento cultural puertorriqueño donde todo el mundo podía ir y relacionarse y ofrecer algo de calidad.” Raquel está de acuerdo y abunda: “Eso es algo que Bad Bunny y Cultura Profética también han logrado hacer. Espero que todo el mundo que fue haya ido con las intenciones de tripear porque eso no es algo que se da mucho. La mayoría de los conciertos en Puerto Rico tienden a ser tradicionales y en los mismos sitios y Puerto Rico es un sitio tan precioso con espacios nítidos al aire libre. No vivimos en Canadá. Tenemos buen clima todo el año y deberíamos explorar eso más y dar una experiencia más allá de la música.”


Con una voz notablemente frustrada, Raquel declaró: “El mismo nombre del sitio es el Anfiteatro Tito Puente. Es uno de nuestros próceres musicales. El nombre es en español como el idioma que hablamos. El “badtrip” es que lo corre el gobierno y creeme que tuvimos problemas. Bad Bunny a punto de salir y los baños desbordándose… Y qué bueno que no llovió, pero entiendes las ganas que se tienen de hacer cosas cabronas y con las cosas que uno tiene que bregar. Una infraestructura jodía y un gobierno corrupto y lo único que tenías que hacer era invertir en la tubería y arreglar los fucking baños.”


Luifre interviene: “Yo creo que no se habían usado desde el huracán María.” Raquel continúa, “Hay gente que entiende que esto es un espacio súper importante que se debe cuidar y remodelar y que se ponga cabrón y sea un lugar clásico. Estaba en el olvido y ahora que si con el Coca-Cola Music Hall y el Distrito T-Mobile y teniendo este espacio tan bello al aire libre vas a meter a la gente en una caja que lleva el nombre de un refresco que te da diabetes. ¿Es enserio?”.


En una vena similar al escrito sobre Alegría Rampante, siento una gran responsabilidad de comunicar y plasmarle a todos lo verdaderamente trabajoso y estresante que es montar un espectáculo artístico de este calibre en Puerto Rico. Innecesariamente trabajoso, con toda sinceridad, y es algo que tanto los artistas como el equipo de producción no se merece. Merecen organizaciones, instituciones y gobernantes que prioricen y fomenten el recurso más valioso de su país: su cultura.


Buscabulla pasará el resto del verano laborando el anticipado documental sobre Regresa, que incluirá footage del concierto en el Anfi, y grabando lo que será su segundo álbum.